Aprender a usar su voz alta de forma clara y potente puede ayudar a los niños a escapar de una situación peligrosa. Las habilidades para gritar incluyen cómo gritar y qué gritar.
Tu voz es una poderosa herramienta de seguridad porque sirve para que las personas sepan lo que te gusta y lo que no te gusta, lo que necesitas, si estás en peligro, y para llamar la atención hacia ti en caso de emergencia.
Practica con los niños diciendo: “Hay una herramienta muy especial que tienes siempre contigo, y que puede servirte para ponerte a salvo. Es tu voz. Tu voz puede ayudarte a ponerte a salvo, llamando la atención hacia ti en una emergencia, poniendo sobre aviso a alguien que intenta molestarte y también te sirve para expresar lo que quieres y lo que no quieres.”
“Vamos a practicar gritar con una voz fuerte y potente. Pongan las manos en su barriga y respiren bien hondo tomando mucho aire. Ahora suéltenlo. Vamos a gritar un NO breve y fuerte desde el fondo de nuestro vientre. Va a sonar así: ¡NO! (Grita tan fuerte como quisieras que los niños griten si están en peligro)
“Muy bien, ahora hagámoslo juntos. A la una… a las dos… y a las… tres… ¡NO! ¡Excelente, otra vez! A la una… a las dos… y a las… tres… ¡NO! ¡Muy bien!”
Tal como las demás habilidades que hemos estado practicando, desarrollar una voz potente puede llevar tiempo así que sigan practicando cada vez que puedan. Pueden hacer un juego, gritando en la naturaleza, por ejemplo al viento, al río o al mar.
Una forma divertida de practicar es jugar al juego del NO: se ubican frente a frente y uno comienza con un pequeño NO bajito, el otro le contesta un poco más fuerte, luego el primero lo hace más fuerte y así siguen hasta que los dos griten a plena voz (recuerda que el grito debe ser breve y desde el diafragma, y asegúrate de que no griten desde la garganta).
Ahora practicaremos otras palabras que comunican un mensaje claro: “¡BASTA!… ¡NECESITO AYUDA!”
Algunos de nosotros encuentran que gritar es muy fácil y otros necesitarán más tiempo para sentirse cómodos gritando en voz alta. Algunos de nosotros nunca se sentirán a gusto gritando, pero la práctica nos ayudará a ser capaces de gritar cuando sea necesario.
Cuando les enseñes a gritar a los niños, hazlo tú mismo de la mejor manera, con una voz alta y potente, que pueda servir como un buen ejemplo para ellos. Recuerda que los niños aprenden muchísimo viendo a los adultos actuar cotidianamente. A veces puede resultar útil para aumentar tu propia confianza al usar tu voz, practicar por tu cuenta en privado y gritar NO o BASTA con voz alta y potente antes de tratarlo con los niños.

