Para practicar, puedes decir: “Hemos estado aprendiendo cosas que puedes hacer en caso de encontrarte frente a un problema de seguridad. Si sientes que puedes estar en peligro, aléjate de inmediato. Si no puedes alejarte enseguida, permanece atento para encontrar una ocasión de hacerlo. Puedes usar las habilidades que ya conoces, hasta encontrar la oportunidad de alejarte.”
Dile al niño: “Supongamos que soy alguien que encontraste en una fiesta y comienzo a hacer algo que te hace pensar que en cualquier momento haré algo arriesgado. Por ejemplo yo sugiero que hagamos algo peligroso, como jugar en la calle o treparnos al techo. O quizás estoy diciendo cosas que hacen que te sientas incómodo o asustado.
Cuando comienzas a sentirte incómodo o asustado, usa tu Poder de Alejarte, si puedes. ¡Ponte de pie y aléjate para buscar ayuda!”
Simula ser una persona problemática y dile al niño: “Ey, sólo déjame hacer lo que yo quiera”. Enseña al niño que se ponga de pie, que se aleje tranquilamente y que diga: “¡Adiós, nos vemos luego!”
¡No olvides recordarle al niño que el siguiente paso es conseguir ayuda!

