¿Has notado que las personas a veces no escuchan? Los niños tienen que saber qué hacer si alguien no escucha cuando ellos ponen un límite.
Apoya tu mano en el hombro del niño. Guíalo para que quite tu mano de su hombro, te mire a los ojos y diga: “Basta, por favor.”
Dile: “Si no te escucho, vas a tener que decírmelo más fuerte.” Simula que no estás escuchando: apoya nuevamente tu mano en el hombro del niño y dile: “¡Oh, pero si me encanta tocar tu hombro!”
Guía al niño para que haga lo siguiente: Que se ponga de pie. Que retroceda un par de pasos. Que haga una valla con las manos y que diga: “Dije que basta”.
Responde, “Está bien, me detendré.”
Recuerda a los niños que le cuenten a un adulto en quien ellos confíen, si están preocupados o incómodos por la forma de tocarlos de alguien, aunque hayan logrado establecer su límite claramente y con éxito y la persona haya hecho caso.
Dile al niño que, aunque la persona se detenga, igualmente deben obtener ayuda de otro adulto porque esta persona, que tú simulabas ser, estaba actuando de manera riesgosa.

