Como adultos, debemos ser conscientes de que la mayoría de las personas que hacen daño a los niños, son personas que ellos conocen.
Sin embargo, preocuparse por este hecho no ayuda a que los niños estén más protegidos sino que hace que estén más inseguros. Los niños están más seguros si los adultos saben dónde están, qué están haciendo y con quién están, todo el tiempo.
Enseña al niño a preguntar antes de cambiar los planes previstos con respecto a con quién estarán, dónde irán, aunque vayan a estar con alguien que ellos conocen bien.
Puedes presentar la habilidad de Preguntar Primero diciendo simplemente: “Los niños están más seguros si sus adultos saben dónde están, con quién están y qué están haciendo. Tu tarea es Preguntar Primero antes de cambiar los planes con respecto a dónde irás o con quién estarás.”
Luego elige una situación relevante para el niño con quien estás practicando. Por ejemplo: “Imaginemos que yo soy tu vecino de al lado y que tú me conoces muy bien. Supongamos que estás jugando frente a tu casa y que esa silla (o cualquier lugar o persona designada que represente al adulto responsable dentro de la casa) es el adulto responsable por ti.”
“Supongamos que vengo y te digo: ‘¡Hola! ¿No quieres venir a casa a probar las galletas que he horneado?’ Aunque te gusten las galletas y quieras ir, antes de ir conmigo debes Preguntar Primero en casa a los adultos responsables.”
Enseña al niño que diga: “Me encantaría ir, pero debo preguntar primero” y que mientras habla, se encamine directamente a su casa donde se encuentran los adultos.”
“¿Y qué pasa si yo digo: ‘Ah, no hace falta que preguntes, yo ya llamé a tu casa para preguntar’ Aún debes ir y preguntar tú mismo.”
Enseña al niño que diga: “Ya vuelvo, tengo que preguntar en casa” y que vaya a preguntar a los adultos en casa: “¿Puedo ir a casa de nuestro vecino a comer galletitas?” ¡Muy bien!
También es conveniente Preguntar Primero antes de tocar algo nuevo que nunca antes has visto: (una serpiente, una herramienta que está en el garaje, etc.), antes de jugar con cualquier cosa que pueda ser peligroso, como fósforos, la estufa, etc. y también antes de aceptar algo que te ofrece alguien que no conoces bien.

