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A menudo los adultos nos hacen esta pregunta en diferentes versiones: “¿Qué problema podríamos causar si intentamos que nuestro hijo deje de lado sus sentimientos personales de rechazo solo por un momento para aceptar un abrazo o un beso de un familiar, aunque realmente no quiera, por una cuestión de buenos modales?”

El problema es que cuando enseñamos a los niños a dejar de lado sus sentimientos de incomodidad por cierto tipo de muestras de afecto o bromas para mostrar buena educación, les damos un mensaje contradictorio sobre sus límites. Si suspendes tu instinto de rechazo para hacerte cargo de los sentimientos de otra persona, ¿dónde trazarás la línea?

La confusión con respecto a los límites, el consentimiento y los sentimientos, puede ocasionar diversos problemas tales como:

  • Los niños reciben bullying porque “Es solo un juego, todos los demás se están divirtiendo”.
  • Los adolescentes no detienen el comportamiento sexual no deseado porque “No quiero faltarle al respeto a (mi pareja)”.
  • Los adolescentes no les cuentan a los adultos sobre problemas graves, porque “Debo ser leal a mis amigos”.
  • Los alumnos dejan que sus amigos copien sus tareas porque “Solo quería ayudarlos”.
  • Los adultos sienten que deben prestarle dinero a alguien, porque “Realmente lo necesita y no quiero defraudarlo”.
  • Los niños están más vulnerables al abuso, especialmente cuando un niño no lo cuenta porque “Lo/la quiero mucho y no quiero herir sus sentimientos o que la gente se enoje con él/ella”.

En Kidpower, enseñamos a los niños que el contacto físico o los juegos para jugar, bromear o mostrar afecto deben ser la elección de cada persona; seguros; permitidos por los adultos a cargo; y no deben ser secretos. Mostramos cómo establecer límites firmes con respeto y cuidado.

En los talleres de Kidpower que se imparten en todo el mundo desde 1989, hemos entrenado literalmente a cientos de miles de niños para que practiquen formas de evitar que alguien les pellizque las mejillas, los abrace demasiado fuerte o les dé besos sentimentales, redirigiendo alegremente este contacto no deseado para hacer otra cosa más aceptable para ellos. Actuar de este modo puede ayudar no sólo a prevenir problemas, sino también a fortalecer las relaciones, fomentando experiencias compartidas positivas, que ambas personas disfrutan juntas y reduciendo el número de experiencias en las que una persona soporta o tolera a otra.

En un taller que impartí personalmente, una niña de diez años a la que llamaremos Mira levantó la mano y preguntó: “¿Qué importancia tiene esto? Cuando mi abuela quiere pellizcarme las mejillas o mi tío quiere besarme con su barba rasposa, ¡simplemente lo aguanto, aunque lo odie!”.

“Lo importante”, le expliqué, “es que sepas que es tu elección, y que tienes derecho a elegir algo diferente. Hay muchas formas de demostrar que alguien te importa y de mostrar respeto. Para estar seguros, el afecto debe ser agradable para ambas personas, y las bromas deben ser divertidas para todos los implicados. Cuando estás sufriendo por algo que hace otra persona, incluso alguien que quieres mucho, no te estás divirtiendo y no estás cómoda. Ahora, ¡vamos a practicar!”

En el siguiente juego de rol, representé alternativamente el papel de la Abuela de Mira, guiándola para que hiciera su parte.

Como “abuela”, me acerqué a ella como si con mis manos fuese a pellizcar sus mejillas y le dije: “¡Cómo has crecido! Me muero de ganas de pellizcar tus bonitas mejillas”.

Con gran entusiasmo, Mira saltó para detenerme. Tomó mis manos con firmeza pero con suavidad para girarme en otra dirección y me dijo: “¡Hola, abuela! ¿Quieres ver estas fotos de mi fiesta de cumpleaños?”.

Pregunté lastimosamente: “¿No puedo pellizcarte las mejillas?”.

Mira sonrió y dijo: “¡No, gracias!”.

Puse cara de tristeza y me quejé: “¡Pero antes siempre te gustaba!”.

Mira explicó con una dulce sonrisa: “¡Ahora soy más grande! Ya no soy esa pequeña. Vamos a tomarnos las manos”.

Volviendo a mi papel de instructor de Kidpower, dije: “¡Eso fue muy claro, y proyectaste mucha confianza! ¿Te das cuenta cómo fuiste capaz de ser respetuosa y cariñosa a la vez que te mantuviste a cargo de cómo querías mostrar afecto?”

Mira se quedó pensativa. “¡Me siento muy bien al saber que puedo elegir!”, dijo.

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Fecha de Publicación: May 18, 2021   |   Última actualización: May 18, 2021


Traducción de María Gisella Gámez

Kidpower Founder and Executive Irene van der Zande is a master at teaching safety through stories and practices and at inspiring others to do the same. Her child protection and personal safety expertise has been featured by USA Today, CNN, Today Moms, the LA Times, and The Wall Street Journal. Publications include: cartoon-illustrated Kidpower Safety Comics and Kidpower Teaching Books curriculum; Bullying: What Adults Need to Know and Do to Keep Kids Safe; the Relationship Safety Skills Handbook for Teens and Adults; Earliest Teachable Moment: Personal Safety for Babies, Toddlers, and Preschoolers; The Kidpower Book for Caring Adults: Personal Safety, Self-Protection, Confidence, and Advocacy for Young People, and the Amazon Best Seller Doing Right by Our Kids: Protecting Child Safety at All Levels.

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