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Los problemas no deben ser secretos

Con demasiada frecuencia, el abuso infantil continúa porque se obliga a los niños a mantener los problemas en secreto. Este artículo es un extracto de The Kidpower Book for Caring Adults: Personal Safety, Self-Protection, Confidence, and Advocacy for Young People, un recurso increíble para proteger a los niños del abuso, el bullying, el secuestro y otros tipos de violencia.

Una de las reglas sobre límites de Kidpower es que “¡Los problemas no deben ser secretos!”. Con esto queremos decir que “no deben ser un secreto para tus adultos, como tus padres, maestros y otros adultos que se preocupan por ti”. Algunas cosas no son apropiadas para que los niños hablen con otros niños o en público en general. Para ayudar a prevenir posibles problemas, también les decimos a los niños que “cualquier tipo de contacto físico no debe ser un secreto. Los regalos que alguien te da o los juegos que alguien te pide que juegues no deben ser un secreto. Nada sobre las personas y sus partes privadas debe ser secreto. Las películas o fotos no deben ser secretas”.

A menudo, durante nuestros programas de educación para adultos, los padres se nos acercan y nos preguntan cómo explicarles a sus hijos qué tipos de secretos están bien guardar y cuáles no. Como dijo un padre desconcertado: “Mi hija de siete años, ‘Priscilla’, se divierte mucho susurrando secretos inofensivos con sus amigas. Si le digo que no guarde ningún tipo de secreto, ¡simplemente me ocultará el hecho de que tiene estos secretos!”

A continuación hay algunas pautas que pueden ayudar.

1. Tan pronto como los niños tengan la edad suficiente como para comprender, enséñales acerca de los secretos seguros y los secretos inseguros.

Secretos comunes que es seguro guardar:

  • Fiesta sorpresa de cumpleaños de la que todo el mundo sabe excepto una persona, quien eventualmente se va a enterar
  • Regalos que se van a abrir en una ocasión especial, momento en el que dejarán de ser secretos
  • Juegos divertidos con niños de tu edad que no rompan tus reglas de seguridad, no dejen a otros niños fuera y no impliquen decir cosas malas sobre otras personas
  • Chismes sobre familiares o amigos a menos que se trate de algo que te preocupe, en cuyo caso debes decírselo a un adulto de confianza

Las reglas de seguridad sobre los secretos que NO es seguro ocultar a los adultos son:

  • Cualquier tipo de contacto físico
  • Juegos que pueden romper tus reglas de seguridad o que pueden lastimar a alguien
  • Regalos o favores que te hacen otras personas
  • Fotos o películas
  • Cualquier cosa sobre las personas y sus partes privadas
  • Cualquier cosa que te moleste

En la situación mencionada anteriormente, el padre de Priscilla puede usar los momentos en que su hija de siete años susurra secretos a sus amigas como una oportunidad de enseñanza al hacer preguntas inductivas de una manera juguetona y alegre. Su objetivo es demostrar que él es un adulto seguro con quien hablar, mientras ayuda a su hija a desarrollar algunas herramientas para evaluar los secretos.

Por ejemplo, el padre de Priscilla podría decir: “Veo que te estás divirtiendo susurrando secretos con tus amigas. Apuesto a que ya sabes qué hace que los secretos sean seguros para todos y qué tipo de secretos no son seguros. ¿Se siente alguien lastimado por tu secreto porque estás dejando a alguien fuera o diciendo cosas malas sobre otra persona? … ¡Bien! Porque los secretos que lastiman a las personas no son secretos seguros. ¿Es este un secreto sobre un problema que alguien está teniendo? … ¡Bien! Porque los problemas nunca deben ser secretos. ¿Es este un secreto sobre romper las reglas de seguridad? … ¡Bien! ¡Porque, por supuesto, romper las reglas de seguridad no es seguro! … ¿Es este un secreto sobre el contacto físico o sobre regalos que alguien te está dando? … ¡Bien! ¡Porque el contacto físico no debería ser un secreto y tampoco los regalos que alguien te da! ¡Gracias por contarme!”

2. No permitas ni esperes que los niños pequeños guarden ningún tipo de secretos

Es mejor que los niños pequeños y de edad preescolar tengan una regla clara de “no secretos”. Ellos son demasiado literales para entender que algunos secretos son seguros de guardar y algunos secretos no lo son.

Esto significa que los adultos no deben decir cosas que los niños pequeños y en edad preescolar puedan oír si son cosas que no quieren que repitan a los demás. No te quejes del mal aliento de tu tía Flossie cuando hablas con tu amigo por teléfono mientras tu hijo de tres años juega tranquilamente cerca, a menos que estés de acuerdo con que tu hijo le diga a la tía Flossie: “¡Mi papá dice que tienes mal aliento!”. Esperar que un niño pequeño sepa por qué comentarios personales como estos no son información pública sería confuso e injusto.

A medida que los niños crecen, es posible que comprendan que no se deben repetir algunas cosas que escuchan por casualidad, o que se deben guardar secretos sobre una sorpresa por un corto tiempo. Sin embargo, nunca se debe poner a los niños más pequeños en la posición difícil de tener que mentirle a un padre u otro adulto importante para evitar estropear una sorpresa.

3. Cuando puedan entender, enséñales a los niños acerca de la privacidad y la confidencialidad.

A medida que desarrollan una mayor comprensión, los niños pueden entender el concepto de que sus problemas no deben ser secretos pero que hay momentos para respetar la privacidad de los demás al no hablar en público de todo lo que sucede dentro de una familia.

Puedes usar eventos cotidianos para ayudar a definir las reglas. Por ejemplo, “Sí, sé que piensas que es gracioso que tu hermanita se haya orinado en los pantalones y se haya formado un charco en el piso porque estaba muy ocupada jugando con sus bloques. ¿Hay algo de lo que pasó que te preocupa? … ¡Bien! Ya que esto no es un problema para ti, por favor no chismees al respecto con tus amigos y no molestes a tu hermana por lo que pasó. La salud o la seguridad de nadie está en riesgo, y tu hermana tiene derecho a su privacidad”.

Los niños pueden aprender mucho al desarrollar una comprensión de la confidencialidad. Cuando mi hermana, mi hermano y yo ya no éramos tan pequeños, mis padres querían poder hablar libremente sobre las interacciones diarias en sus trabajos. Esto significaba que escuchábamos cosas sobre sus compañeros de trabajo que no era apropiado que mencionáramos a nuestros amigos, quienes a menudo eran hijos de las personas de las que hablaban mis padres. Esta información no era confidencial a nivel profesional, pero sí privada a nivel personal.

Mis padres idearon un término llamado “confidencial familiar” que significaba que no chismearíamos sobre lo que se discutiera en la mesa. Esto estaba bien, porque lo que se estaba discutiendo no era sobre problemas para nosotros y no era sobre seguridad para nadie.

Ten cuidado cuando discutan sobre temas “confidenciales familiares” y enfóquense en la resolución de problemas. Para dar un buen ejemplo como adultos, queremos evitar desahogarnos frente a los niños de formas que utilicen insultos para describir las intenciones, acciones, apariencia, cultura o carácter de otras personas. Si queremos que los niños aprendan habilidades para construir relaciones saludables, debemos comunicarnos sobre los demás de manera compasiva y respetuosa, incluso si estamos molestos por el comportamiento de alguien o no estamos de acuerdo con las elecciones de esta persona.

4. Cuando la privacidad sobre un problema es importante para una familia, asegúrate de que los niños tengan varios adultos a quienes puedan contarles cualquier cosa que les preocupe y encuentren maneras de contarles a sus amigos.

Las preguntas de la vida real sobre secretos a menudo pueden ser complicadas. La madre de un niño de diez años al que llamaremos Luis explicó el problema de su familia: “Mi esposo tiene esclerosis múltiple y le gustaría sentir privacidad sobre los detalles acerca de su cuidado. Él preferiría que su lucha personal no fuera tema de conversación entre las personas que ve socialmente a través de la escuela de nuestro hijo. ¿Cómo podemos enseñarle a Luis cuándo está bien que hable sobre lo que sucede en nuestra familia y cuándo no está bien para nosotros?”

“Puedo entender que quieras proteger la privacidad de tu esposo tanto como sea posible”, dije. “Mi preocupación es que, cuando un miembro de la familia tiene un problema de salud grave, esto afecta a todos los demás miembros de la familia. Es casi seguro que Luis está preocupado por su padre, lo que significa que estos asuntos son un problema para él. Necesita permiso para hablar con al menos un adulto que no sea de la familia sobre todos sus sentimientos acerca de todo lo que está pasando con su padre. Puedes hablar con Luis acerca del tipo de personas en que pueden confiar ambos para respetar la confidencialidad de su familia mientras le brindas un espacio seguro para hablar sobre sus sentimientos. Puedes obtener una recomendación de tu médico o del trabajador social del hospital sobre recursos de consejería por parte de profesionales”.

“¿Y qué hay de sus amigos?” preguntó la madre de Luis.

“Si te preocupa lo que Luis podría decirles a sus amigos, pueden hablar de formas en las que puede ser honesto sobre lo que está pasando en su vida sin entrar en detalles”, le expliqué. “De lo contrario, Luis puede cargar con el peso de no poder hablar con las personas que ve todos los días sobre algo que es importante en su vida, o sentirse culpable porque no pudo guardarse todo para sí mismo. Podría ser un gran alivio para Luis que se le diera permiso al menos para decirles a sus amigos: ‘Hoy estoy triste porque mi papá está pasando por un momento difícil. No quiero decir más por el momento, pero desearía que se sintiera mejor'”.

5. Debido a que estos temas son complejos, busca oportunidades para seguir hablando sobre secretos, privacidad y confidencialidad con los niños presentes en tu vida.

La literatura y las películas pueden ser excelentes formas de iniciar conversaciones, ya que los personajes de los libros, la televisión y los medios de comunicación suelen tomar decisiones muy inseguras. ¿Alguno de los personajes guarda secretos? ¿Fue una buena idea o no? ¿Alguno de los personajes chismeó de manera hiriente? ¿Qué podrían haber hecho diferente?

Puedes representar situaciones usando personas, títeres o incluso objetos cotidianos para mostrar diferentes tipos de problemas y soluciones sobre guardar secretos, chismear, proteger la privacidad y encontrar adultos seguros con quienes hablar.

Para obtener más información sobre los recursos de Kidpower para enseñar estos conceptos y habilidades de Seguridad con las Personas, visita nuestra Biblioteca en línea (membresía comunitaria gratuita) y nuestra Librería RelationSafe™.

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Fecha de Publicación: March 7, 2022   |   Última actualización: March 7, 2022

Traducción de Ana Fernanda Uribe

Kidpower Founder and Executive Irene van der Zande is a master at teaching safety through stories and practices and at inspiring others to do the same. Her child protection and personal safety expertise has been featured by USA Today, CNN, Today Moms, the LA Times, and The Wall Street Journal. Publications include: cartoon-illustrated Kidpower Safety Comics and Kidpower Teaching Books curriculum; Bullying: What Adults Need to Know and Do to Keep Kids Safe; the Relationship Safety Skills Handbook for Teens and Adults; Earliest Teachable Moment: Personal Safety for Babies, Toddlers, and Preschoolers; The Kidpower Book for Caring Adults: Personal Safety, Self-Protection, Confidence, and Advocacy for Young People, and the Amazon Best Seller Doing Right by Our Kids: Protecting Child Safety at All Levels.

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